En defensa de la niñofobia, por el derecho a la tranquilidad

En defensa de la niñofobia, por el derecho a la tranquilidad

El otro día me encontré con un artículo en Chilango llamado Niñofobia: ¿discriminación o derecho a la tranquilidad? donde hablaban de los lugares donde prohiben el acceso a niños, como algunos restaurantes, hoteles y vuelos; y algo que planteaban es que, dado que todos fuimos niños, tal vez debemos sacrificar nuestro derecho a la tranquilidad y aguantarnos el escándalo y desorden que hacen los niños ajenos.

Obviamente estoy en desacuerdo. Para empezar, el derecho a la tranquilidad es eso, un derecho.

En las salas de cine se prohíbe (o se prohibía) la entrada con niños de brazos, precisamente porque lloran y no dejan a los demás disfrutar la película. Es exactamente lo mismo. Como dice el dicho: “tu derecho a estirar tu brazo termina donde empieza mi nariz”.

Los espacios childfree se enfocan en evitar el malestar causado por la conducta de los niños, que altera la tranquilidad de los demás, así como en muchos países hay leyes que te permiten llamar a la policía si tu vecino tiene una fiesta demasiado ruidosa. ¿Es eso discriminación contra los fiesteros entonces? No. Son políticas de bienestar y calidad de vida.

Como tampoco es discriminación contra los niños los espacios para adultos. Los niños no serán niños eternamente. Crecerán y entonces tendrán acceso a esos dos o tres lugares que no tienen ahora. No es como negar el servicio o el acceso a alguien por su color de piel o preferencias sexuales.

Tengo amigas que son madres, muy conscientes y consideradas y están totalmente a favor de que existan vuelos libres de niños, hoteles solo adultos, restaurantes, y demás. Porque entienden que no todo mundo debe estar obligado a lidiar con el barullo de los niños y hasta aseguran que sería “liberador”. He incluso, ellas mismas (y sus esposos) buscan esos sitios cuando tienen algún fin de semana libre, sin sus hijos.

El problema son los padres que, gracias a que vivimos en una sociedad obsesionada con los niños hasta el punto de que quejarte de uno es un sacrilegio, se sienten con derecho de imponer sus hijos y su conducta, a todos los demás y eso genera la llamada niñofobia.

Así que la pregunta más bien sería hacia los padres, ¿En qué les afecta a ellos que haya algunos espacios sólo para adultos? ¿Por qué quieren tener  acceso total al 100% de los vuelos, hoteles y restaurantes del mundo? ¿No es una actitud egoísta querer que todas las personas se sometan al “reino de los niños”? ¿No les basta con todo lo que ya es pro- niños, que es básicamente, toda nuestra cultura?

Honestamente,y dado que muchos padres no quieren, y otros no pueden controlar a sus hijos, ¿No sería mejor para todos y para ellos también, que las personas que se aturden con los niños, tengan opciones, y así todos contentos?

 

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15 comentarios

  1. Yo tengo una hija de 6 años y estoy completamente de acuerdo con la niñofobia, ocasionada por los padres permisivos que no enseñan a sus chamacos que no son lo único en el universo y que tienen que respetar a los demás…

    1. Sí, realmente el problema de fondo es la mala educación. Es muy diferente cuando, aunque el niño de lata, al menos vez a los padres tratando de remediarlo, que cuando ni les importa. Saludos Lenina!

  2. Es un interesante artículo y aunque no soy “proniños” si quisiera hacer notar algunas cosas.
    El mencionado “derecho a la tranquilidad” es solamente un derecho inherente de los individuos, no contemplado como derecho fundamental ni por la carta de los derechos humanos ni, al menos, por la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, es decir, si la ausencia de tranquilidad no se encuentra integrada junto con alguna violación de algún otro derecho contemplado por el Estado, entonces no existe la posibilidad de que por vía legal se pueda actuar para proteger éste derecho ni a los individuos que se encuentren vulnerados en éste.
    Por el contrario, sea por motivos culturales o sociales, si existe una Declaración de los Derechos del Niño, la cual es un tratado internacional que contempla en su principio 10 que “Debe ser educado en un espíritu de comprensión, tolerancia[…]” (Declaración de los Derechos del Niño, 1959), en cuyo caso, el resto de la sociedad debe de tolerar a los niños en sus actos, los cuales incluyen perturbar la tranquilidad de aquellos que los rodean.
    La realidad es que la educación y disciplina de los niños debería ser un principio ético básico de los padres y de la sociedad en general, ya que, como en el ejemplo del cine, es posible que en una función exclusiva para adultos, incluso los adultos, no sepan tener el comportamiento adecuado para una sala cinematográfica y, generen que el resto del público se encuentre incómodo durante la función. Finalmente son los mismos niños que crecieron para volverse adultos sin respeto ni responsabilidad por la tranquilidad de los que les rodean.
    Quizás una solución más a largo plazo sea fomentar una legislación que maneje y contemple el derecho a la tranquilidad. Se de educación adecuada a adolescentes, jóvenes y adultos sobre la educación social hacia los infantes y sobre todo, se cree una conciencia social que determine que en realidad los hijos no son pertenencia de los padres, sino de la sociedad que finalmente será quién disfrute o padezca los frutos de la educación que reciban los niños.

    1. Tienes mucha razón. Haría falta legislar al respecto también, para que de una manera formal, se busque ese bienestar social que ponga los límites necesarios a esas conductas.
      Saludos

    2. “Nadie puede ser molestado en su persona, familia, papeles ni posesiones”.
      Yo creo que si está legislado, pero no sabemos interpretar.

  3. Si alguien es niñofóbico, hay que educarlo y prepararlo también para adaptarse a ciertas conductas que en los niños son inevitables, los niños de brazos tienen necesidad de alimentarse a demanda y es por su etapa de desarrollo y va directamente relacionada con su derecho a vivir, asi que la madre debe alimentarlo en el lugar que vea mas propicio para hacerlo, evitando causar incomodidades a los demás. Es imposible para una madre dejar el metro para darle pecho a su bebe asi que debe por prioridad obtener un puesto y alimentarlo alli mismo, los demás están en obligación de colaborar por el derecho a la vida de ese bebe y eso no afecta el derecho a la vida o tranquilidad de los demas ya que es una condición pasajera. Obviamente una madre con un bebe de brazos no puede estar en una disco pidiendo que bajen el volumen por su bebe, en ese caso es ella quien debe buscar otro lugar favorable para ella y su bebe, la niñofobía no tiene sentido en si, el lio no es de los niños, realmente es el segundo caso, hay padres sicorigidos que piensan que su bebe debe ser aceptado en todo lugar y eso no es cierto, piensan que sus hijos deben y pueden hacer lo que quieran para no acomplejarse y eso tampoco es cierto, y peor piensan que por ser niños todoslos tienen que soportar las consecuencias de sus modelos educativos y eso es totalmente erróneo. Los niños son el fiel reflejo de la educación y corrección de sus padres, asi que yo no sería niñofóbico sino mas bien malpadrefóbico y de hecho crearía leyes fuertes en torno a la crianza de los pequeños: eso los protege en primer lugar, y en segundo mejora la tranquilidad de todos.

    1. Totalmente de acuerdo con lo que planteas. A final de cuentas se trata de respeto, en ambos sentidos. Eso evitaría muchos problemas a todos. Saludos.

    2. Alimentatarlos es una prioridad principalmente cuando tienen hambre lloran mucho y eso incomoda bastante.

  4. Creo que acá hay un grave problema de empatía, ya que después de todo los padres deben ocuparse de sus hijos, si no para que tenerlos, también necesario educarlos, lamentablemente muchos de los padres siquiera saben mantenerlos quietos en ningún sitio. No sé, siento que los tiempos han arruinado a esta nueva generación, ya que por todo justificamos los comportamientos. Mi primera vez en el cine fue a los 6 años y comprendí que todos queríamos disfrutar de la función, ya que me había explicado previamente que la idea era ver la película. Creo que la falta de actividades para los pequeños los tiene así, pero sigo sin justificar lo desubicados que son los padres al no controlar el comportamiento a veces inaceptable que tienen sin importar el hora, lugar, etc.

    1. Jorge Caro Ramírez dice: Responder

      Tienes mucha razón, tuvimos dos niños y una niña, ésta última inquietísima, sin embargo nunca molestaron a nadie viajando ya sea en tren o bus, aún como nenes de brazos, es como tú dices, educarlos en el hogar en cuanto al respeto a los demás, desde luego hay papás displicentes y he sido testigo de un caso de cuasi violencia por un niño que molestaba al pasajero del asiento delantero pateando el respaldo en un viaje en avión y el padre ni siquiera se inmutaba, cuando la situación llegó al punto de quiebre el pasajero le ofreció al padre cambiar el asiento para que experimentara lo que estaba sufriendo gracias a su nene, que era al menos de 10 años, no era un bebé, desde luego el tipo se ofendió pero el perjudicado era consideráblemente mas fuerte y se terminó el problema ante la posibilidad de recibir un golpe en pleno vuelo.

  5. Me gustó mucho el artículo,pero se dice “paidofobia” y no “niñofobia”

  6. Zonas libres de niños? Legislar al respecto? Pero por favor, de que estamos hablando???? Cuando yo era niña sólo bastaba con que mi madre te echara una mirada matadora para que guardaras la compostura y si no así te iba!!! Ahora las madres tienen miedo de sus hijos o les da mucha flojera y no los educan para portarse bien en cualquier lugar. Tengo una hija de 12 años y desde bebé la llevó restaurantes, hoteles, parques y lugares públicos que son aptos para niños, claro y jamás ha hecho ningún numerito! siempre se porta a la altura porque está bien educada y porque yo siempre voy preparada, le llevó cosas para que no se aburra y así se porta bien. Creo que todo esto es responsabilidad de los padres del niño y nada más

    1. Exacto. Los padres son responsables.

  7. Estoy totalmente de acuerdo con el artículo, así como hay personas que nos choca tener cerca una persona que fuma, hay quienes no toleran tener niños cerca, todos tenemos el derecho a la tranquilidad y no veo en ello ninguna actitud racista, sino al contrario es respetar los gustos y el espacio de los demás.

  8. Una opinión… Yo he llegado a ofrecerme a darle dos bofetadas a un niño realmente malo, no inquieto, no movido… MALO!!! Y le expliqué a la madre: si usted pega a su hijo la puede denunciar cualquiera y pueden incluso retirarle la custodia de su hijo, pero si yo le doy dos bofetadas a su hijo nadie puede hacer nada excepto que usted me denuncie… quiere usted que calme a su hijo?… Evidentemente todo esto lo hable delante del niño con lo cual puso la cara muy seria y se estuvo quieto durante bastante tiempo.

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