¿Es egoísta no tener hijos por elección?

No tener hijos por elección

Uno de los argumentos más frecuentes en los ataques contra las personas que no tienen hijos por elección, es que “son egoístas”, en el entendido de que tenerlos es un acto de altruismo puro, supongo.

¿Somos egoístas las personas childfree? Esta pregunta no tiene una respuesta simple.

Para empezar, ¿cómo se puede ser egoísta hacia un ser que ni siquiera existe? Es un absurdo.

Por otro lado, si lo analizamos a fondo, estas acusaciones también implican que no tener hijos es mejor que tenerlos, ya que el egoísmo por definición busca el propio bienestar, por lo tanto, si no tener hijos es “egoísta” quien lo dice está implicando (sin darse cuenta) que no tener hijos te da mayor bienestar y felicidad que tenerlos. 

Desde ese punto de vista, entonces sí, quienes decidimos no tener hijos somos egoístas. Pero entonces QUIENES TIENEN HIJOS TAMBIÉN LO SON.

Preguntemos a cualquier padre o madre por qué decidieron serlo, y la respuesta casi siempre será “porque quise…” ya sea por el instinto maternal, porque lo desearon siempre, porque quieren continuar su línea genética, o simplemente porque es parte de su proyecto de vida y del esquema social típico: estudiar, trabajar, casarte, tener hijos.

En general, estas madres y padres que con tanta indignación llaman a los childfree egoístas, no tuvieron hijos por altruismo (lo cual sería un acto de sacrificio); son padres por las mismas razones por las que los childfree no lo son: PORQUE QUIEREN.

Bajo esa criterio, si los padres no fueran “egoístas”, en vez de traer más niños a este ya sobrepoblado y caótico planeta, adoptarían a algunos de tantos millones de niños que ya existen, que ya están aquí, y que están tan necesitados de amor, de una familia y de educación. ESO SÍ SERÍA ALTRUISMO.

Así que, si somos honestos y realistas, no tener hijos por elección es tan egoísta o tan poco egoísta, como tenerlos.

El verdadero problema no es que seamos o no egoístas, es el uso que hacemos de la palabra egoísta, implicando en cierto sentido que lo “correcto” es vivir una vida de sacrificio.

Así también, se tiende a ver al altruismo y al egoísmo como conceptos opuestos, uno excluyente del otro. Como si al procurar tu bienestar no puedas a la vez ser generoso y buena persona.

Tal vez esa es la definición en el diccionario, (que el egoísta sólo se interesa por sí mismo) no obstante, culturalmente tendemos a llamar egoísta a cualquier acto que busca la satisfacción personal (aunque no dañe a nadie, como no tener hijos por elección).

Viéndolo así, CASI TODOS NUESTROS ACTOS Y DECISIONES SERÍAN “EGOÍSTAS” , dado que están enfocados a buscar nuestro propio bienestar y felicidad, nuestra propia satisfacción, progreso, realización.

Así, somos “egoístas” cuando elegimos una carrera que nos gusta y nos dará satisfacción, cuando buscamos un empleo  con un buen salario, cuando emprendemos un negocio con el fin de progresar económicamente y realizarnos, cuando nos imponemos retos que vencer por la satisfacción que nos darán después, cuando nos tomamos vacaciones, cuando cuidamos nuestra alimentación para vernos bien y estar sanos.

Somos “egoístas” cuando nos casamos con la persona que amamos y que nos ama, porque estamos buscando ser felices.

Si decidir no tener hijos es egoísta, entonces también lo es todo lo que hacemos día a día en la búsqueda de bienestar y felicidad, y no desde el sacrificio. 

Como podemos ver, es absurdo llamar a las personas childfree egoístas.

Creo que lo que debemos asimilar todos es que buscar nuestro propio bien no es un crimen. Y tampoco implica pisotear a los demás.  Lo cierto es que NO TENEMOS QUE ELEGIR. Podemos buscar nuestro bienestar y obtenerlo, sin dañar a nadie en el proceso.

Y decidir no tener hijos ciertamente no perjudica a nadie.

¿Cuál es la alternativa? ¿Tener hijos no deseados para no ser llamados “egoístas”? ¿y eso a quién beneficia? A NADIE. Una de las razones de tantas desgracias en nuestras sociedades es precisamente tantos padres no aptos para serlo, y tantos niños no deseados sufriendo las consecuencias.

Así que yo sugiero a aquellos que se indignan contra las personas sin hijos por elección, que mejor enfoquen sus energías contra los malos padres (mejor aún, en su propia vida), en vez de querer forzar y presionar a los childfree a tener hijos que no desean, para que al final se unan a las filas de padres infelices, que forman hogares disfuncionales, y procrean niños sin el amor y la atención que todo niño merece tener.

Yo creo que al final, lo más sano es el lema “vive y deja vivir”. Quienes desean tener hijos que los tengan, quienes no que no los tengan. Y que los demás dejen de juzgar y atacar las decisiones personales de los otros, que no les afectan ni les conciernen. ¡Tendríamos una sociedad más armoniosa!

Arrivederci

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