Tener hijos sale muy caro

Tener hijos sale muy caro

Una de las razones para no tener hijos que la mayoría de los childfree menciona, es por supuesto, que tener hijos sale muy caro. La mala economía sabotea la procreación.

Varias entrevistas y artículos han revelado que muchos jóvenes sí considerarían convertirse en padres, si la economía fuera otra. Si el sistema apoyara más la procreación, en vez de lo contrario.

Es una contradicción, porque por un lado, la publicidad y la industria del entretenimiento te saturan con mensajes sobre lo maravillosa que es la maternidad (y paternidad), inundan las pantallas con imágenes del típico bebé bonito, risueño (nunca haciendo berrinche) y cachetón, los anuncios de tratamientos contra la infertilidad están en boga, y ves en todas las revistas la clásica foto de la familia plena y feliz, en un remanso de tranquilidad y gozo. Pero por otro lado, el sistema económico y laboral no brinda flexibilidad a los padres, y en especial a las madres trabajadoras, y los salarios cada vez alcanzan para menos. Muchos tienen que elegir entre tener un trabajo o tener un hijo.

Hace pocas generaciones, las familias podían darse el lujo de que el padre fuera el único sostén del hogar, y él era capaz de brindar educación y calidad de vida a todos los hijos. Hoy en día, pocos son los hogares donde pueden hacerlo. Ahora es imperativo que ambos padres aporten dinero a la casa, lo cual se vuelve un gran conflicto para las mujeres, que tienen que partirse en dos, o tres, o más.

En México, el poder adquisitivo ha ido en picada. El salario mínimo para cubrir las necesidades básicas debería ser de, al menos, 240 pesos diarios (no 80 pesos), según revelan expertos.

Y los horarios también son un problema. Las largas jornadas laborales y el presencialismo de los empleos tradicionales, que no dejan lugar al home office, son incompatibles con la crianza.

La mujer trabajadora y con hijos (y peor aún si es madre soltera), es una esclava. Además de desempeñarse en algún empleo fuera del hogar, tiene que ocuparse de su casa. Cuidar a los hijos y sus necesidades, darles de comer, lavar, planchar, cocinar, limpiar, y por supuesto, atender al marido. En nuestra cultura, pocas son las familias donde estas actividades son equitativas y el esposo también contribuye en los quehaceres cotidianos.

En los países escandinavos, remediaron el problema. Cuando los niveles de natalidad bajaron a un punto alarmante, reformaron las políticas públicas. Ahora ofrecen amplia flexibilidad y apoyo a las madres que trabajan, lo que ha revertido la tendencia y aumentado la tasa de nacimientos.

¿Y cuánto cuesta tener hijos en México? No se ponen de acuerdo. Mientras Profeco dice que sólo 2 mil pesos mensuales, en un total de unos 400 mil pesos en 18 años, (sin contar gastos “extras de salud y educación”, no tengo idea que consideran extras) otros estudios aseguran que al menos los gastos de embarazo, parto y los primeros nueve meses de vida puede ascender hasta 260 mil pesos.

Por su parte, el experto en Administración Financiera, Oliver Ambía, calcula que en total, una familia desembolsa entre 2.7 y 8 millones de pesos, para mantener a un hijo desde el embarazo, hasta que cumple 18 años.

Sí, tener hijos sale muy caro. Y a como está el mundo hoy en día, ser padres, en el entendido de brindarles a los hijos una buena calidad de vida, ya es un lujo.

 

 

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